En lo que respecta a la ubicación, si eres habitante de Eristain, Navarra y tienes que obtener el Título de Manipulador de Alimentos, cuentas con varias alternativas, una de ellas es buscar entre las compañías que se dedican a la enseñanza en Eristain y preguntarles si tienen el curso de manipulación, si bien existe una segunda opción que es mucho más veloz y cómoda, que consiste en contactar a través de internet con un centro experto en impartir este género de cursos. A través de la web del Centro Formativo On line podrás tener acceso al curso gratis y estudiar los contenidos. Tras comprender los temas, tendrás que ir a la evaluación on-line, que con frecuencia es un cuestionario de diez preguntas, y realizarlo, deberás superarlo y guardarlo con tus datos personales. Al finalizar el curso y aprobar el examen, realizas el pago y pocos minutos después, vas a recibir tu carnet de manipulador, sin tener que salir de casa, o acudir a unas clases en persona. De hecho, esta alternativa es la más extendida, la que cada vez más alumnos están escogiendo, ya que es muchísimo más fácil de obtener y a los efectos de seguir la legislación vigente en materia de higiene, tiene la misma validez que el carnet que se obtiene a través de clases en persona.
Sin duda, ésta es la mejor forma de sacarse el carnet de manipulador de alimentos en Tudela
Conseguir empleo en Eristain como manipulador de alimentos
Tal y como sucede en otras localidades, en Eristain, para trabajar como manipulador de alimentos en un negocio dedicado al sector de la alimentación, como pudiese ser un supermercado, un restaurante, o una empresa de elaboración y envasado de alimentos, será preciso que muestres tu título justificando que has superado el curso de pautas higiénico sanitarias y medidas correctas de manipulación de productos destinados a la alimentación. Es un carnet homologado que te van a pedir tanto si trabajas por cuenta ajena, como si eres trabajador autónomo, en tanto que la normativa actual establece que es imprescindible adquirir formación en la materia y que ésta ha de ser continuada. Si necesitas ampliar información sobre los requisitos necesarios para poder trabajar en tu municipio, puedes ir al INEM, ahora llamado SEPE o bien a las oficinas municipales de Eristain.
Qué son los manipuladores de alimentos
Un manipulador de alimentos es aquella persona que se encarga de desarrollar tareas donde se produce cualquier clase de acción en la que se manipulan alimentos. Entre otras muchas, se pueden remarcar las relacionadas con la preparación de comidas, el empaquetado, la distribución, el almacenamiento o la venta.
En efecto, es imprescindible que todo el personal de compañías denominadas alimenticias reciban formación de manipulador de alimentos antes de empezar a trabajar, dado que van a adquirir una serie de conocimientos muy interesantes en relación a la seguridad y la higiene de los alimentos, las formas de conservarlos, sobre la temperatura, los alérgenos alimentarios, las afecciones de transmisión alimentaria, el control de plagas, sistemas preventivos, intoxicaciones alimentarias, prácticas correctas, APPCC, fuentes de contaminación, cadena alimenticia, requisitos higiénico-sanitarios, desinfección, almacenaje de productos, transporte, información al consumidor, etcétera.
Qué establece la regulación de manipulación de alimentos
La normativa actual sobre manipulación de alimentos determina que es responsabilidad de las empresas alimentarias garantizar la formación y verificación de las labores desempeñadas por quienes manipulen alimentos, principalmente en lo tocante a aquellos procedimientos que pudiesen afectar a la seguridad alimenticia y con ello a la salud de los consumidores.
Entre otras disposiciones, se establece que siempre que resulte necesario, los productos alimenticios deberán guardarse y manipularse de forma que conserven unas condiciones de temperatura conveniente, además es indispensable asegurar que sea sencillo de vigilar y que si fuera necesario sería posible su registro.
Es fundamental que se vigilen los niveles de temperatura a los que son expuestos los alimentos a lo largo de su proceso de conservación de forma que no supongan peligros para la salud de la población.